Los niños parecen incansables, ¿Sabes porqué?

La vitalidad y la energía que desbordan los niños parecen casi inagotables. Todo el mundo ha podido experimentar en algún momento de su vida la evidencia clara de que, a medida que crecemos, perdemos esa especie de “superpoder”. Ahora, un estudio ha dado con la explicación empírica de por qué durante la infancia somos capaces de jugar, saltar y correr durante horas sin cansarnos tanto.
Los resultados principales han revelado que los músculos infantiles no solo muestran gran resistencia al agotamiento, sino que también se recuperan del ejercicio intenso con mayor rapidez que los atletas adultos.
Según Sébastien Ratel, profesor de Fisiología del Ejercicio en la Universidad de Clermont Auvergne e investigador del proyecto, “los niños se pueden cansar antes que los adultos en muchas actividades físicas, ya que tienen una capacidad cardiovascular limitada, movimientos menos eficientes y necesitan dar más pasos para recorrer una misma distancia. Sin embargo, nuestro estudio muestra que los niños han superado algunas de estas limitaciones gracias al desarrollo de músculos resistentes y la capacidad de recuperarse rápidamente del ejercicio de alta intensidad”.

Los investigadores apuntan a que no se trata de un mero estudio para conocer el potencial físico de los niños y sus cambios, sino que va mucho más allá, porque podría aportar información útil sobre cómo influye la actividad física en el riesgo de sufrir ciertas enfermedades, como la diabetes, cuya incidencia en España supera los 5 millones de afectados.
Anthony Blazevich, profesor de Biomecánica en la Universidad de Edith Cowan, asegura  que, según sus resultados, “la aptitud aeróbica, al menos a nivel muscular, disminuye significativamente a medida que los niños van convirtiéndose en adultos, más o menos el momento en que aumentan las enfermedades como la diabetes”.
Fuente: Muy Interesante
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