Funeraria que perdió el cuerpo de una joven pagará 8 millones de dólares a familiares

Una familia de San Antonio, Texas, que velaba a su hija en una funeraria y cuyo cuerpo fue robado, recibirá una indemnización de 8 millones de dólares.
Se trata de los padres de Julie Mott, de 26 años de edad, quien murió de fibrosis quística, el 8 de agosto de 2015 y sus restos serían cremados el 15 de agosto luego del servicio fúnebre en la iglesia y cementerio Mission Park North. Sin embargo, un día después del funeral, los empleados del lugar descubrieron que el cuerpo de la joven había sido sacado del féretro, que había sido dañado.
Fue entonces que los padres de la chica Sharlotte y Timothy Mott, acusaron a la funeraria de negligencia y de haberles ocultado que usaban los servicios de contratistas externos y les otorgaban acceso ilimitado a sus instalaciones.
Como sospechosos se encontraban el exnovio de Julie, Bill Wilburn, pero hasta la fecha no se ha realizado ningún arresto y la investigación continúa.
También se consideró la posibilidad de que Nicholas Moreno, el embalsamador del cuerpo de Julie, pudiera haber tenido contacto con el cadáver por motivos vinculados al satanismo, pero este al ser interrogado mencionó que nunca tuvo contacto con el cuerpo.
Al final los 12 miembros del jurado concluyeron que hubo negligencia por parte de la empresa MPII Inc. y los dueños de la casa funeraria, Kristin y Robert “Dick” Tips, en el manejo de los restos de la difunta.
“Los Mott están contentos de que obtuvieron un veredicto por parte del jurado, pero al final fallamos, pues no logramos encontrar a Julie, y eso es lo que verdaderamente importa”, dijo Mark Greenwald, abogado de la familia.
Por su parte la familia Mott aún espera encontrar el cuerpo de su hija para poder regresar a la tranquilidad y darle el último adiós.
Fuente: FRONTERA
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