El emotivo mensaje de un médico tras ver morir a niña víctima de violación

El sábado 28 de abril, en Santiago de Chile, una menor de un año y siete meses fue golpeada y violada hasta la muerte, supuestamente, por la pareja de su tía, identificado como Andrés Espinoza.
Ámbar Lazcano, el nombre de la menor, fue llevada con graves lesiones al Hospital de San Camilo, a 78 kilómetros al norte de Santiago de Chile. Andrés y la tía de la niña dijeron que la Ámbar se había caído de la cama.

La niña llegó muy herida al hospital y a las pocas horas falleció. Los médicos la examinaron y determinaron que fue víctima de una violación que le provocó la muerte.

El sitio de noticias 24 horas  informó que la madre de Ámbar no podía hacerse cargo de ella por problemas de drogas, por lo que se  se encontraba bajo la tutela de su tía por orden del Servicio Nacional de Menores.
El doctor que atendió a la menor, Álvaro Retamal,  lamentó la muerte de Ámbar y señaló la importancia de la prevención, más que castigar esta acción con la pena de muerte y dijo:
Lo que siento ahora no es deseos de que maten a nadie, cuestión que no soluciona nada. Hoy siento que debimos haber estado ahí, antes que todo pasara para Ámbar y para tantos otros. Más fácil pedir pena de muerte…”.
El doctor escribió en su muro de Facebook una publicación para la menor
 “Que fácil es enojarse y pedir pena de muerte para un monstruo como este, criminal… Y es que es fácil enganchar con esta idea. Cuando tuve a Ámbar Lazcano en la unidad y luchábamos por su vida, cuando veías su cuerpo frágil, sus manitos, cuando medio de todo te dabas tiempo de acariciar su cabecita golpeada y decir que viviera porque nunca más que alguien le hiciera daño. Cuando tienes la oportunidad de decirle en voz baja y que nadie escuche que viva por favor que no tenga miedo porque hay en esta Tierra personas que estamos dispuestas a quererla… que los tíos y tías que la recibimos en los Andes, que la trasladaron en la ambulancia, que la cuidaron en urgencia en Pabellón mientras se operaba, y nosotros en la UCIP. Todos nosotros, desde el que hace el aseo hasta los médicos que a veces toman esa fría distancia para no empaparse de tanto dolor… todos estábamos sufriendo acompañando a este bello angelito… y claro con ganas de que él perpetrador sufriera lo indecible por lo que hizo… Ámbar descansó finalmente de una vida que solo conoció el dolor… yo tomé sus manitas cuando partió y sin ser nada… sin ser digno de hacerlo la bendije, solo porque yo estaba ahí y no un sacerdote, no su padre. Lo que siento hoy no es deseos de que maten a nadie, cuestión que no soluciona nada… hoy siento que debimos estar ahí… antes que todo pasara para Ámbar y para tantos otros… más fácil pedir pena de muerte… pero porque no convertimos tanto odio en Amor y protección para nuestros niños… ¿Por qué ellos son de sus padres pero también de todos los que callamos, no sabemos o no queremos saber que pasa con ellos.. el llamado tiene que ser a organizarnos para proteger a los niños que nos rodean en este Valle entre cerros y cordillera eso si puede ser de ayuda?… pedir la muerte de un monstruo solo un desahogo”.

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