Descubre la NASA unos misteriosos agujeros en el Ártico

Después de diez años y tras muchas horas de vuelo sobre el Ártico, la Operación IceBridge de la NASA -encargada de realizar el mapeo del hielo terrestre y marino de la región- ha descubierto unos extraños agujeros en el hielo, con formas que hasta el momento nunca se habían observado.
John Sonntag, el científico al mando de la misión, tomó varias fotografías desde la ventana de un avión mientras sobrevolaba el mar de Beaufort, a unos 50 kilómetros al noroeste del río Mackenzie en Canadá, el pasado 14 de abril. “No recuerdo haber visto este tipo de formas antes, solo hemos visto esta especie de características circulares durante este vuelo”, describe Sonntag en un comunicado.
Aunque el objetivo principal del vuelo era realizar diferentes observaciones del hielo marino en esta área, la imagen capturada ha desatado las dudas entre los científicos que han estado trabajando en el proyecto. “Algunos aspectos que vemos son fáciles de explicar. El hielo marino es claramente hielo joven. Probablemente sea delgado, suave, pastoso y algo flexible”, señala Don Perovich, geofísico del Dartmouth College.
Según Perovich, la formación del lado derecho de la imagen, llamada “finger rafting”, se ha generado en la capa de hielo gracias al movimiento de superposición, de izquierda a derecha, al colisionar dos placas de hielo delgado.
“Es un área de hielo delgado”, como explica Nathan Kurtz, otro de los científicos de la Operación IceBridge, no hay duda. “El color es lo suficientemente gris como para indicar que no hay apenas una capa de nieve, continúa. También, reconoce que “no está seguro de qué tipo de dinámica podría llevar al hielo a formar el semicírculo que rodea el agujero” porque no ha visto nada así, anteriormente.
De hecho, los agujeros son difíciles de explicar. Otra de las ideas que han saltado a la palestra es que el origen esté relacionado con los mamíferos. Los agujeros pueden haber sido creados por las propias focas del Ártico para tener un área abierta en el hielo por la que respirar. Además, los orificios son similares a las fotografías que se han tomado anteriormente de los agujeros creados las focas arpa para respirar.
“Las formas circulares pueden deberse a olas de agua que se filtran sobre la nieve y el hielo”, afirma Walt Meier, científico del Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo de Estados Unidos. “Como son aguas bastante poco profundas en general, hay muchas posibilidades de que sean simplemente ‘manantiales cálidos’ o filtraciones de aguas subterráneas que fluyen desde las montañas hacia el interior y que se hacen presentes en esta área en particular”, conlcuye Chris Shuman, de la Universidad de Maryland (Estados Unidos), en el mismo comunicado.
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